Créditos

No está de más darnos un poco de bombo y platillo...


No me llames Rabanero, llámame Raba...

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española:

Rabanero, ra.

(De rábano).

  1. adj. coloq. Dicho de los ademanes y del modo de hablar: Ordinarios o desvergonzados
  2. adj. desus. Se decía de un vestido corto, usado especialmente por mujeres.
  3. m. y f. Persona que vende rábanos.
  4. f. Vasija para colocar rábanos.
  5. f. coloq. verdulera (mujer descarada y ordinaria).

Así, de primeras, la definición no vale un pimiento -o un rábano-. Pero si viene a decir que soy un tío desvergonzado,.. bueno, pues aceptamos barco como animal acuático.

Quien me conoce sabe que soy agradable al tacto y que puedo lavarme en agua fría sin prelavado. Soy leo y tengo melena.

Me enganché a todo este rollo de las máquinas de bailar hace ya algunos años, cuando los ordenadores eran en blanco y negro. Directamente me metí en los emuladores como StepMania, porque aunque me gustaba el juego, no me gustaba pagar por ello. Otra cualidad mía es que soy pobre.

Entonces pensé en hacerme una pista de baile propia, para botar encima igual que lo hacen los japos. Miré por internet y constaté que no era el único espabilao que había pensado igual. Sin embargo, todos ellos tenían algo que a mí me faltaba: dinero. Así que hice mi propia versión de la pista de baile, funcional a la par que barata. Y como me quedó muy chula, hice otras cinco más (nunca se la enseñes a tus amigos, o querrán otra igual).

Ya que me salían por las orejas, pensé en plasmar toda mi experiencia en una web, con sus páginas, sus fotos y todo eso. La quería hacer con todos los colores del arco iris, con un montón de imágenes animadas de hámsters saltimbanquis, con interminables luces navideñas y con un reloj y un gato que persiguieran el puntero del ratón. Al final lo he dejado sólo con muchos colorines, y en esto que estáis viendo se ha quedado.

Pues nada, ¡a disfrutarlo!. Y cuando acabéis con ésta, y si aún os encontráis con ganas, estaré encantado de que visitéis mi blog personal:

http://rabanero.blogspot.com

¡Salud y buenos alimentos!



Efectivamente, si habeis leido la triste y deplorable vida de Rabanero, ya sabréis de sobra que le faltaba el dinero.

Cuando Enzo Ferrari necesitó dinero para montar una pequeña fábrica de sueños mecánicos en Módena, acudió al banco.

Cuando Miguel Ángel necesitó dinero para hacer su David, acudió al Papa, que no a su padre. Éste le contestó que, a cambio de que le enluciera el techo de una capilla, se lo daba.

Cuando el inventor del fuego necesitó dinero para comprar leña a su vecino de la cueva, acudió a Uhg-von Zampa, jefe de la tribu, que se lo prestó a cambio de que le cocinara.

Pues Rabanero, lo único que ha tenido que hacer es decir: "¿quieres unas pistas de baile?. Pues trae dinero".

Así es como empiezan las grandes empresas, un poquito de capital, muchas cervezas y más ilusión, y, por supuesto, un aburrimiento de narices. Lo de las cervezas, no ha llegado ni a una misera caja. En fin.

Con esto quiero decir que soy la parte inversora de este proyecto, yo compro la materia prima y me quedo con el producto manufacturado.

Pues me presento, soy el pequeño Carri que, debido a problemas con el nombre, vamos que alguien lo ha cogido antes, me decidí en su dia ponerme Anilmanchego. Por cierto que os animo a que visiteis mi bitacora, aunque no creo que saqueis gran cosa de ella.

Siguiendo la estructura de el Rabanero y de su presentación, veamos que dice el Diccionario respecto de mi nombre [...] Hummm... nada. Me lo temía. Pero de manchego dice que es perteneciente o relativo a la mancha, y de añil explica que se trata de un color azul oscuro, con vistos cobrizos, vamos que es azul.

Anilmanchego no viene de una mancha azul, como podríais suponer, sino, de un color muy tipico de mi tierra -el añil- y que soy manchego.

Pues aquí estamos intentando ser un Fred Astaire, a ver que tal se da la cosa.

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